Alimentación en la Enfermedad Renal Crónica Guía Básica
Tras recibir un diagnóstico de Enfermedad Renal Crónica, una de las dudas más habituales está relacionada con la alimentación. Es frecuente pensar que será necesario eliminar muchos alimentos o seguir una dieta muy estricta, pero no siempre es así.
La alimentación es una herramienta importante para cuidar la función renal, pero debe adaptarse a cada persona y a cada fase de la enfermedad. Con información adecuada, es posible realizar cambios sencillos que ayuden a proteger la salud sin caer en restricciones innecesarias.
No se trata de prohibir alimentos, sino de adaptar la dieta
Tras el diagnóstico, no suele ser necesario eliminar alimentos de forma generalizada.
El enfoque principal es adaptar la alimentación a la situación de cada persona, teniendo en cuenta factores como la función renal, el tratamiento o posibles enfermedades asociadas.
Una dieta equilibrada y ajustada puede ayudar a mantener la función renal y mejorar el bienestar general.
Imagen de archivo (Canva) con fines ilustrativos.
Qué aspectos de la alimentación suelen ser más importantes
Aunque cada caso es diferente, sin embargo, hay algunos aspectos que suelen ser clave en la alimentación de las personas con Enfermedad Renal Crónica:
- Controlar el consumo de sal para ayudar a mantener la presión arterial y reducir la retención de líquidos.
- Equilibrar las proteínas según indicación médica, ya que son necesarias pero en exceso pueden sobrecargar los riñones.
- Atender algunos minerales importantes (potasio, fósforo, calcio y magnesio)
Estos cambios siempre deben hacerse con orientación profesional.
La alimentación depende de la fase de la enfermedad
Las recomendaciones no son las mismas en todas las etapas de la enfermedad renal.
En fases iniciales, el objetivo suele ser mantener una dieta equilibrada y controlar factores de riesgo.
En fases más avanzadas, puede ser necesario ajustar algunos nutrientes de forma más específica.
Por eso, es importante evitar recomendaciones generales que no tengan en cuenta la situación individual.
El papel del equipo sanitario en la alimentación
El equipo médico y los profesionales de nutrición son los encargados de indicar qué cambios son necesarios en cada caso.
Seguir recomendaciones personalizadas permite evitar restricciones innecesarias y asegurar que la alimentación sigue siendo completa y adecuada.
Información y apoyo para mejorar la alimentación
Realizar cambios en la alimentación puede generar dudas, especialmente tras un diagnóstico reciente de Enfermedad Renal Crónica. Contar con información clara y apoyo facilita este proceso.
Desde ALCER Alicante acompañamos a las personas con enfermedad renal y a sus familias en Alicante, ofreciendo orientación y recursos para ayudar a adaptar la alimentación a cada situación.
Preguntas frecuentes
¿Qué alimentos están prohibidos en la enfermedad renal crónica?
En general, no hay alimentos totalmente prohibidos para todas las personas. La alimentación debe adaptarse a cada caso y a cada fase de la enfermedad.
¿Tengo que dejar de consumir proteínas?
No necesariamente. La cantidad de proteínas debe ajustarse según indicación médica, pero siguen siendo un nutriente importante.
¿Es importante reducir la sal en la ERC?
Sí. Controlar el consumo de sal suele ser una de las recomendaciones más habituales para proteger la función renal.
¿La dieta cambia según la fase de la enfermedad?
Sí. Las recomendaciones pueden variar en función del grado de función renal y la evolución de la enfermedad.



