Cómo cuidar el acceso vascular en hemodiálisis y evitar riesgos
El acceso vascular es la vía por la que la máquina de diálisis filtra tu sangre. Sin él, el tratamiento no es posible.
Por eso, cuidarlo bien no es opcional: es una parte fundamental del tratamiento y una de las responsabilidades más importantes que puedes asumir como paciente.
Qué es el acceso vascular y por qué importa tanto
El acceso vascular es la vía que permite recibir la hemodiálisis de manera segura y efectiva. Cuidarlo correctamente ayuda a prevenir complicaciones y visitas innecesarias al hospital.
Conocer tu tipo de acceso y aprender hábitos sencillos de cuidado diario puede marcar una gran diferencia en tu salud y en la calidad de tu tratamiento.
Tipos de acceso vascular
Fístula arteriovenosa
Es la unión quirúrgica entre una arteria y una vena, habitualmente en el brazo.
Es el acceso de elección por su baja tasa de complicaciones (SciELO)
Injerto arteriovenoso
Se usa cuando no es posible crear una fístula.
Tiene mayor riesgo de infección y trombosis que la FAV.
Catéter venoso central
Es un tubo colocado en una vena del cuello o el pecho.
Suele ser temporal y es el acceso con mayor riesgo de complicaciones, especialmente infecciones.
Cuidados diarios del acceso vascular
La mayoría de las complicaciones se pueden prevenir con hábitos simples y constantes. Según el tipo de acceso, los consejos son los siguientes:
Si tienes fístula/injerto arteriovenoso
- Lava a diario el brazo con agua y jabón
- No duermas sobre el brazo del acceso
- Evita ropa, relojes o joyas ajustadas sobre la zona
- No cojas un peso excesivo con el brazo del acceso
- Realiza ejercicios de fortalecimiento (si acabas de operarte de la fístula y bajo indicaciones médicas)
Si tienes catéter venoso central
- Mantén el apósito siempre limpio y seco
- Cubre la zona de inserción al ducharte con un protector impermeable
- No manipules el catéter salvo indicación del equipo de enfermería
- Cambia el apósito con la frecuencia indicada, o antes si se moja o despega
Presta atención a los cambios del acesso vascular
Es importante estar atento a cualquier cambio en tu fístula o catéter. Ante situaciones como:
- Enrojecimiento, hinchazón, calor o pus alrededor del acceso
- Fiebre sin causa aparente
- Pérdida o cambio del frémito (vibración del acceso) en la fístula
- Dolor intenso o diferente en la zona
- Sangrado en casa: presiona el punto durante 20 minutos; si no se detiene, acude a urgencias
Contactar con tu equipo médico de inmediato ayuda a prevenir complicaciones y garantiza que tu tratamiento siga siendo seguro.
ALCER Alicante, cerca de ti
Cuidar el acceso vascular es fundamental, pero es normal que surjan dudas o situaciones que generen preocupación.
En ALCER Alicante acompañamos a personas con enfermedad renal crónica con información, orientación y apoyo en cada etapa del tratamiento. Si tienes alguna duda, puedes contactar con nosotros:
📞 965 251 451 ✉️ asociacion@alceralicante.org
Preguntas frecuentes
¿Qué hago si no noto el frémito en mi fístula?
Debes llamar inmediatamente a tu centro de diálisis. La ausencia de frémito puede indicar una obstrucción o trombosis que requiere atención urgente. No esperes a la siguiente sesión.
¿Cómo sé si mi acceso vascular tiene una infección?
Las señales principales son enrojecimiento, hinchazón, calor, dolor o pus alrededor del acceso, y fiebre. Si aparece cualquiera de estas señales, contacta con tu equipo médico ese mismo día.
¿Por qué no debo dejar que me tomen la tensión en el brazo de la fístula?
Cualquier compresión o punción en ese brazo puede dañar el acceso y comprometer su funcionamiento. Comunícalo siempre al personal sanitario que te atienda, aunque no sea en tu centro habitual.
¿Me puedo duchar con normalidad si tengo un catéter venoso central?
Debes proteger siempre la zona de inserción para que no se moje. Tu equipo de enfermería te indicará cómo hacerlo. Con fístula sí puedes ducharte con normalidad.



